Mocos...
Cuando empecé a salir con Vir, el me preguntó "¿y qué es el amor?", yo entonces no dije nada, sentía que cualquier comentario que hiciera iba a echar a perder lo que apenas iniciaba (inseguridades femeninas). Dos meses después ya viviamos juntos, de hecho decidimos vivir juntos desde nuestro primer beso.
Sucede que Vir y yo coincidimos en el mismo salón de quinto de prepa, en la prepa 5, y fuimos un par de adolescentes enamorados mutuamente y muy tímidos, incapaces de decir nada, y así paso todo el año. El se cambio de escuela, (recuerdo cuando me dijo que se iba, yo miraba al horizonte porque a mis 16 años no tenía idea de que decir...), cada quien hizo su vida, estudiamos diferentes cosas y vivimos en diferentes países. La casualidad con rostro de mujer (gracias, Carmen) nos puso en contacto y desde la primera cita (17 años después), nuestras rodillas tocándose bajo la mesa sacaron chispas.
Yo ya tenía a Ian y un divorcio por resolver, y él una historia también. Nos vimos un par de veces, sin que nada pasara, ni un besito, iniciamos negocios juntos. Por fin, el pretexto para estar solos, la invitación a una boda.... en Monterrey, debíamos tomar un avión al norte, cosa de ir y venir en dos días, por horarios de trabajo y porque Ian se quedaría con mi mamá (y pues ya saben como es).
Pues bien, viaje en avión, llegada al hotel, cambio de vestuario y nada de nada. Recuerdo que Vir llevaba una plancha y planchó la "capita" de mi vestido, mientras yo me peinaba en el baño. Me sorprendió gratamente ver eso, pero hasta ese momento no imaginaba yo la noche que me aguardaba.
Los dos esperabamos que un poco de baile y alcohol aflojaría las voluntades (según nos confesamos después), pero al llegar a la boda, descubrimos que en ella no habría ni baile ni licor, ya que la extraña (al menos para nossotros) religión no lo permitía. Con un frío de los mil diablos, a las doce de la noche salimos de la "No fiesta" rumbo al hotel, caminamos y entramos a comprar "algo para brindar" en una tiendita que a esas altas horas de la noche estaba aún abierta (en provincia!!!).
Tomamos un taxi y hasta ese momento en 18 años Virgilio y yo solo nos habíamos dado algunos besos en la mejilla, cada uno tenía sus respectivos miedos y espectativas bien guardados.
Entramos al cuarto, en donde solo había una gran cama. Virgilio se recostó y prendió la tele, fingió ver una película de Polo Polo. Yo no podía creer que nuestra noche acabara viendo esa pelicula, asi que entré y salí del baño como 5 veces, me senté y me paré de la cama otras 10, trataba de contener mis nervios de adolescente (a mi edad) y de tomarme el tequila que temblaba en mi mano.
Solo pensaba en mis opciones, tenía 2: Lanzarme yo, o esperar que se lanzará él, (o que no lo hiciera y arrepentirme toda mi vida de mi cobardía). Claro que si me lanzaba yo y el me decía, "oye, Gabi, para nada, yo solo quiero ser tu amigo" seguro que ahí se acababa la amistad y el negocio. Pero, amigos tengo muchos y trabajos también hay, asi que pensé: que se pierda todo menos esta oportunidad. Y le dije, mientras me platicaba no recuerdo que, "Ya callate y besame" y fui yo la que le dio un increible beso que si lo dejo mudo. Al menos por un rato.
Y fue la noche-madrugada-mañana-tarde más maravillosa de mi existencia. Y ahora estamos apunto de cumplir un año de vivir juntos.
Y a todo esto ... ¿qué es el amor? pues que no te den asco los mocos de la otra persona. ¿????
Lo descubrí en la primera gripe que me dio a su lado y él me cuidó y levanto mis papelitos llenos de mocos. Y como lo contagié, yo hice lo mismo por él . Y no nos dio asco. Eso es el amor...¿no?

