Esta foto la tomó Ian el día de su cumpleaños número 2, en su fiesta. Ya para esas fechas el matrimonio estaba muy mal. Poco después yo abandoné a Nayiv y me fui con Ian a vivir a Vallarta.
Desde esta foto han pasado casi 5 años, 4 ciudades, 3 años con muchos pleitos legales, 2 hijos (míos) y muchas cosas.
La semana pasada fui con el papá de Ian (mi "ets") a sacarle su visa para irse de vacaciones a la casa de su tía que se casó y se fue a vivir a Arkansas.
La verdad me daba cero ilusión estar tres horas cerca de Nayiv, ya me imaginaba yo que no íbamos a poder evitar pelearnos o decirnos de cosas.
Cuando llegué, a las 9:20 (nuestra cita era a las 9:30), ya me había mandado como 10 mensajes, me pone su jeta y me dice que que tarde, yo le contesto que con los niños... y él: pues se para uno a las 5 de la mañana si le interesa... y yo me quede viéndolo: ¿ya estamos aquí no? (y evite el primer pleito).
Nos formamos en la fila 4 y desde ahí empezó algo que no imaginé: nos pusimos a hablar de su familia, la mía, los excuñados y excuñadas. A criticar lo criticable, afloro el humor negro tan característico en los dos. Y las tres horas parecieron minutos, ante tan entretenida plática. Salimos de la embajada y todavía le hicimos una broma a su hermana. Reímos mucho.
Y entonces fue cuando me reconcilié... no con Nayiv, pues eso todavía va para largo, nos falta tiempo si es que algún día seremos de nuevo amigos.
Nuestros problemas de casados iniciaron a los pocos días de firmar el acta, y de ahí pa'lante el matrimonio fue una cosa muy fea, por decir algo. A las dos semanas yo ya me quería divorciar, pero el ser hija del divorcio (mis papás se divorciaron cuando sus hijos teníamos 3 y 4 años) me obligaba a buscar otras opciones, que al cabo de un tiempo me di por vencida de encontrar.
Me sentí por muchos años la mujer más estúpida del mundo por haberme casado con Nayiv, llegué a darme de golpes en la cabeza (literalmente) por haber sido tan imbécil .
Y ahora 8 años después me reconcilio con mi no estupidez, con mi no imbecilidad. Veo claro porque me case con Nayiv, sí nos divertíamos, bromeábamos y criticábamos al por mayor, sí reíamos. El amor y el sexo no eran para mi importantes si podía reír y por eso creí que funcionaría. Esa es mi reconciliación: con mi decisión. Me siento mejor hoy que se que fue con fe y esperanza que inicié algo que por diversas razones no funciono.
Hoy veo un mañana sin peleas ni comentarios hirientes. En donde el más beneficiado sea Ian porque sus papás se llevan bien y no va a tener que decir de nuevo: ¿verdad que ustedes dos ya nunca se van a pelear?